Cruz Marte, Adriano (Nombre personal)
- Cruz, Adriano
Adriano Cruz Marte nació en el Estrecho de Luperón, Puerto Plata, hijo de César Cruz y Agustina (Nereyda) Marte. Comenzó a interesarse por la palabra escrita leyendo El Caribe enrollado que su abuelo, Sixto Cruz, llevaba a la casa y los pedazos viejos del diario que la profesora Magdalena Perozo (Lalá) recogía en las mallas del camino. Aunque se graduó de periodismo a nivel técnico en el Curne, alfabetizaba y se preocupaba por la juventud de su entorno y llegó un momento en que quiso transmitir las necesidades que percibía su sensibilidad, iniciándose en el periodismo radial con Augusto Vásquez en el informativo de La Voz de la Libertad, de La novia del Atlántico, al tiempo que hacía el bachillerato. Luego pasaría a Noti Sucesos, de Radio Puerto Plata, recibiendo como pago por sus servicios, en ambos, el crédito de corresponsal. Su primo Freddy Jáquez le prestaba la maquinilla donde perfilaba un estilo depurado. Fui mi propio censor en eso de ir mejorando, era respetuoso de las reglas del idioma. Temprano me corregía el no abusar del verbo antes que el sujeto pues la sintaxis ordena lo contrario: Dijo el funcionario, no el funcionario dijo. No escribía complicado, redactaba los párrafos con palabras sencillas, cuenta. Viajó a Santo Domingo a estudiar educación agrícola y simultáneamente daba clases de español y biología en el colegio Yolanda Leonardo del sector 30 de Mayo, del que llegó a ser director, mientras Mireya Castillo y Sara Savarín lo acogían en Radio Clarín, recomendado por Danilo Domínguez. Más tarde pasaría a Radio Cristal, con Darío Aracena y Bueno Torres, donde lo recibiría Brunilda Rodríguez con una nota de prensa del MPD y las alocuciones de Juan Bosch como asignación, pese a que las estrellas del noticiario eran José Alduey Sierra, Pablo Graciano y Félix Méndez. Ganaba 125 pesos, más que lo que percibía cuando trabajó en Radio Antillas con Héctor Tineo: nada, pese a la promesa de un salario de 75 pesos. Gracias a Junio Lora ingresó a El Caribe recorriendo los mercados, por lo que recibía tres pesos diarios de caja chica y a pesar del horario y del reconocimiento que hacía a su estilo Manuel Quiroz, Miguel Guerrero, Manuel Machado, Emilio Mackinney, no acreditaban sus notas. Las ases eran Minerva Isa y Ruddy González. No, me firmaban, era un aprendiz, confiesa Adriano que exhibe orgulloso, como recuerdo de esos tiempos, la foto de primera página junto al expresidente Antonio Guzmán anunciando un préstamo del BID para la presa de Sabana Yegua. Era, según él, la primera vez que el diario colocaba una foto de un reportero. Aun así, no pasé de ser el reportero de siempre.
